
Imágenes que suenan
La música de Giuseppe Tomasini y su Caja Musical
Si hay una verdad universal en la que no creo es la que dice que “una imagen vale más que mil palabras”; eso quiere decir que una imagen tiene tanta contundencia como para expresar el significado que mil palabras se esfuerzan por mostrar. Sí, las imágenes tienen un poder especial -nadie lo puede negar- pero su potencial expresivo tiene mayor alcance cuando se complementan con otra manifestación artística.
Ante esta inquietud, llegaron artistas de todas las disciplinas al rescate, y se pusieron el más alto propósito: crear obras de arte multisiciplinares, que no dejan ningún sentido a la deriva y que se convierten más que en obras de arte, en experiencias, en momentos que se fabrican en el instante y no se pueden repetir.
Las colaboraciones entre distintas disciplinas artísticas han llevado a resultados tan grandes -a los que sin duda no se habría llegado si cada una hubiera andado por su propio camino- que es imposible no querer seguir haciéndolas, y uno de los ejemplos más contundentes de estas colaboraciones es la que se da entre las imágenes y la música; pero cuando digo imágenes no me refiero a un elemento estático, me refiero a aquellas expresiones que llegan a nosotros a través de la vista, y que se manifiestan en películas y cortometrajes; o de forma más terrenal, en publicidad, televisión e incluso videojuegos.
Es precisamente esta unión -la de las imágenes con la música- a la que se dedica Giuseppe Tomasini con “La Caja Musical”; pero no es cualquier música, es música escrita por él: la música perfecta para la imagen perfecta.
Giusppe es un joven compositor -estudiante de música- que lleva algunos años en este oficio, y le encanta completar con sus sonidos las imágenes que otros ya crearon (o están en proceso de creación). Uno de sus trabajos más recientes, y que da cuenta de su alto nivel musical y de su sensibilidad artística, es el cortometraje “Distort/ed” dirigido por Nicole Cartier, estudiante de artes.
Este cortometraje tiene una estética muy llamativa y particular, y sin duda la música juega un papel muy importante en él; porque no solo ayuda a crear la atmósfera característica en su estética, sino que los momentos de la música también ayudan a desarrollar la trama del corto. Es más fácil contar una historia cuando todos los sentidos están involucrados en ella, cuando tanto la música como la imagen tratan de decir lo mismo, y se unen de forma majestuosa para llevar al espectador una experiencia artística única.
Creo que ese es el objetivo de Giuseppe con su Caja Musical, ayudar con la música a decir lo que las imágenes solas no alcanzan a mostrar. Ahora solo quiero invitarlos a que se atrevan a abrir esta Caja Musical, seguro se van a sorprender; se van a dar cuenta de que para cada imagen hay una música que espera para ser escrita y sonar en el momento perfecto.